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Cómo la tecnología ayuda a salvar al tiburón ballena

El tiburón ballena es el pez más grande del océano: pesa más de 30 toneladas y mide hasta 20 metros de largo. A pesar de su tamaño, se ha visto amenazado de forma constante por las colisiones con embarcaciones, la pesca ilegal y la contaminación, especialmente en la bahía de La Paz.

Una alianza entre WWF, Fundación Telmex y Telcel ha cambiado esta situación. Gracias al seguimiento por GPS de todas las embarcaciones turísticas que operan en la bahía, las autoridades ahora pueden supervisar su velocidad en tiempo real y garantizar que se mantengan fuera del hábitat del tiburón ballena. La velocidad máxima en la zona de avistamiento es de 7 nudos.

Todos los guías y capitanes de embarcaciones de la zona cuentan ahora con certificación, y un programa de aportaciones voluntarias financia las patrullas acuáticas. La tecnología de identificación fotográfica, utilizada desde 2003, permite hacer un seguimiento de cada tiburón año tras año y registrar su sexo, edad y, en el caso de las hembras, si están preñadas.

Los resultados son medibles. En la temporada 2018–2019, el 46% de los tiburones identificados presentaba lesiones causadas por embarcaciones, frente al 67% en 2016–2017. El programa sigue desarrollándose y el objetivo es seguir reduciendo esa cifra.

El Día Internacional del Tiburón Ballena se celebra el 30 de agosto y nos recuerda que el turismo responsable y la conservación pueden ir de la mano. La Riviera Maya es uno de los mejores lugares del mundo para nadar junto a tiburones ballena, y aquí se aplican los mismos principios de turismo responsable de observación de fauna silvestre.